El ultraderechista de Gallardón, el "disfrazado" de transgresor ha resultado ser un carca trasnochado que SI o SI, nos quiere imponer a las mujeres lo que debemos hacer para vivir nuestra maternidad. Quiere volver a la primera Ley del Aborto que se aprobó en 1985 (de forma tardía ya que estaba aprobada desde 1983 pero que el PP, por entonces Alianza Popular, recurrió ante el Constitucional y la atrasó estos dos años); pero aún mas restrictiva.
Quieren eliminar el DERECHO a DECIDIR por la CONDENA A PARIR. Pasamos de una Ley de decisión a una de imposición, una ley de derechos bajo una ley de supuestos, eso si, eliminando el supuesto de poder abortar en caso de enfermedad grave o malformación del feto.
Se empeñan en una defensa a ultranza de las PERSONAS NO NACIDAS frente a una desprotección y desidia total ante LAS PERSONAS NACIDAS, los y las que ya estamos en este mundo, se empeñan en destrozarnos nuestras vidas recortando nuestros derechos, juegan con nuestra salud, nos niegan la educación en igualdad de condiciones y nos condenan a ser madres de hijos/as enfermos/as mientras destrozan la ley de Dependencia y cierran entidades que atienden a personas con dificultades especiales porque no conceden el dinero de conciertos.
¿Pero que monstruo malvado invaden las mentes de los dirigentes del Partido Popular? Con qué desFACHAtez se atreven a decirme a mi que tengo que parir a una persona enferma, y después le niegan las condiciones básicas para que dentro de sus limitaciones pueda tener garantías de tener una vida de calidad? DOBLE MORAL y falso discurso.

¿O acaso lo que quieren es condenar a mujeres sin recursos a parir hijos/as para que familias acomodadas , votantes suyos, puedan adoptarlos sin problema alguno?
¿O no será que quieren volver a hacer viajes a Londres con sus hijas adolescentes embarazadas y que ese privilegio solo lo tengan las que sus progenitores sean adinerados?
Trabajen por lo que preocupa a la ciudadanía española, no caigan en el chantaje que les somete la Conferencia Episcopal de Rouco (al que no le voy a dedicar tiempo porque ni eso merece), y dejen que las mujeres decidamos sobre nuestros cuerpos, sobre cómo queremos vivir la maternidad y no nos eliminen, recorten ni nieguen nuestro
DERECHO A DECIDIR SOBRE NUESTRA MATERNIDAD.
